Graduado de la UNS en cuarentena: Franco Besada se recibió en su casa

El pigüense se recibió de Contador Público a través de una aplicación. En uno de los momentos más felices de sus vidas no pudieron abrazar a sus familiares y amigos, pero lograron finalizar una etapa. Franco Besada, siempre había imaginado que lo primero que iba a hacer al rendir su último examen final en la carrera de Contador en la UNS sería abrazar a su papá, quien lo apoyó en todo momento, pero la Pandemia puso de cabeza todos sus planes.
   Nacido en Pigüé, Franco perdió a su mamá, Adriana, cuando tenía 12 años y fue papá muy joven, con lo cual, se acostumbró a que todo iba a costarle un poco más, aunque la fuerza de voluntad y la contención familiar lo ayudaron seguir adelante con sus estudios. Hoy tiene 30 años y un título en trámite, y todavía le dura la felicidad, más allá de que a su papá le tuvo que avisar por teléfono que acababa de recibirse de Contador. “Mi mamá me acompañó desde el cielo en todo momento. Lo soñé tanto. Siempre pienso en los momentos difíciles”, dijo.    Jamás imaginó que iba rendir su último final de la materia Práctica Profesional Integradora (PPI)a través de una modalidad virtual y, menos aún, que sería cumpliendo con un estado de aislamiento decretado por el Presidente.    Los profesores Miguel Vago y Claudio Miliozzi fueron los encargados de comunicarle que rendiría junto a otros tres compañeros a través de la aplicación ZOOM, el pasado lunes 13.
Por suerte, su novia lo acompañaba en la casa que comparten en Pigüé, y pudo registrar con a cámara uno de los momentos más emotivos y darle el primer abrazo.    “Ella me espiaba desde el pasillo y escuchaba que parecía que me había recibido y filmó los últimos minutos, cuando le decía a los profesores las ganas que tenía de abrazar a mi papá”, contó.    “Él siempre me ayudó y yo soñaba con poder decirle: ‘Che, pa, después de toda esta lucha, pude recibirme’; y abrazarlo. No pude, pero le enviamos el video y después hicimos una videollamada”, dijo. Su papá, Fabián, quien trabaja como supervisor de una empresa papelera, no podía ni hablar de la emoción. También habló con su hermano, tres años menor y con su abuelo materno, que estaba estrenando celular. Y así desfilaron tíos, primos, amistades. Todos muy emocionados.   El flamante profesional tiene un hijo de 11 años, Benicio, a quien también le dio la noticia por teléfono, ya que vive en Pigüé con su mamá.   “Fue muy difícil este último mes. Estaba a 20 horas de rendir el último examen cuando se decretó el aislamiento y la UNS suspendió todos los exámenes”, dijo.
“Hacía mucho tiempo que venía luchando para que llegara ese momento, y fue muy frustrante, esperaba tanto, tenía tanta ilusión”, señaló.   Tras el decreto, Franco  se quedó a la espera de novedades, pero el panorama era incierto.      “Los profesores nos comunicaron las novedades en todo momento, nos apoyaron en ante la incertidumbre y terminé recibiéndome que era el objetivo tan deseado. Estoy muy feliz por eso”, acotó. “Nos tomaron de a dos, fue un momento de mucha felicidad y muy extraño,  distinto a lo que estaba acostumbrado, que era prepararme para ir a rendir a Bahía”, mencionó.
   Hace un año que está viviendo otra vez en su pueblo.  
  “Empecé a estudiar Bioquímica en Bahía en 2008, pero fue muy difícil porque enseguida fui papá. Quería pasarme a Medicina, pero perdí una materia y todo se iba a hacer demasiado largo”, comentó.   Al año siguiente cambió de rumbo, se inscribió en la carrera de Contador. El año pasado cursó la última materia y rindió casi todos los finales. Solo le faltaba uno. Fuente: La Nueva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *