Marisol Merquel: “Este es un presupuesto sólido, que tiene como objetivo generar una reactivación económica luego de años de recesión”.

Las sesiones en las que la Legislatura bonaerense sancionó el proyecto de Presupuesto y la Ley Fiscal 2021 del gobernador Axel Kicillof se extendieron hasta la madrugada de hoy y dejaron un capítulo de cruces entre los diputados y senadores del oficialismo y la oposición, más allá del acuerdo táctico que alcanzaron para sacionar las dos leyes. 

Fue una jornada larga y atípica. Por primera vez la “ley de leyes” de la Provincia fue tratada con sistemas mixtos entre presenciales y virtuales. Las sesiones habían sido convocadas para el martes mediodía, luego de que el lunes por la noche los principales negociadores de los bloques de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos alcanzaran un principio de acuerdo general por los proyectos. 

Pero, como suele suceder, la “rosca” por la letra final del acuerdo (que se basó en el reparto entre intendencias peronistas y opositoras de $12 mil millones) se demoró hasta bien entrada la tarde. Recién a las ocho de la noche comenzó el tratamiento formal en el recinto de Diputados. La hoja de ruta contemplaba que el proyecto sea votado después de que exponga solo un orador por oficialismo y opositor, para girarlo inmediatamente al Senado, que estaba esperando en un cuarto intermedio. 

Pero la estrategia no salió como se esperaba. Durante el paso de los proyectos por el Senado, Juntos por el Cambio le introdujo modificaciones haciendo uso de la mayoría en la Cámara alta. La bancada conducida por Roberto Costa tocó el artículo 66 del proyecto enviado por Kicillof, que establecía una nueva tasa del 4 por ciento a cobrarse con el servicio de gas, e hizo que ese nuevo tributo sea del “0 por ciento”. También quitó el artículo 132  de la Ley Fiscal (la adhesión al acuerdo de Nación con las provincias por temas impositivos) y agregababuna compensación por la tarifa eléctrica en General Pueyrredón.

Por eso, el proyecto debió volver a  la Cámara de Diputados, un movimiento que se dio ya pasada la medianoche. En la Cámara baja, el Frente de Todos y sus aliados rechazaron los cambios y refrenderaron el proyecto original.

En las sesiones, Juntos por el Cambio y el bloque que reúne a monzoístas y possistas en Diputados lanzaron fuertes críticas al proyecto que había enviado Kicillof a las cámaras y destacaron las modificaciones. En ese marco, hubo un capítulo especial que giró en torno a La Plata, ya que los legisladores de la Ciudad, como Guillermo Bardón y Daniel Lipovetzky cuestionaron el rechazo de la Provincia al proyecto que pedía incorporar por ley la tasa de capitalidad al Presupuesto. Por ese concepto (que engloba los gastos que el Ejecutvo bonaerense cubre por el uso de edificios públicos en La Plata), la Provincia le debe al Municipio unos 1.200 millones de pesos. 

En los cuestionamientos opositores hubo argumentos técnicos (por ejemplo la baja en la participación en el Presupuesto de áreas como Salud, Educación y Seguridad) y otros políticos. “Hay una memoria selectiva que cree que los infortunios que tuvo nuestra Provincia nacieron en 2015 y terminaron en 2019”, disparó en el Senado, por ejemplo, el “lilito” Andrés De Leo, uno de los principales negociadores por el bloque de Juntos por el Cambio junto al radical Agustín Máspoli.

Además, De Leo cuestionó el “sesgo discrecional y arbitrario en materia de obra pública” del Presupuesto de Kicillof.  “Se equivocan si creen que discriminan a un intendente, están discriminando a los bonaerenses”, lanzó.

Luego, Máspoli disparó también contra endeudamiento pedido por Kicilllof, de unos 65 mil millones de pesos para el 2021. “El endeudamiento que toma este gobierno es el mismo que tomó la gobernadora Vidal en 2019. Y en materia impositiva, nos hubiera gustado un apoyo a los sectores más castigados por la pandemia, con baja de impuestos”. 

Después de las sesiones, desde sectores del Frente de Todos salieron a rechazar las críticas. Aunque destacó el “debate respetuoso”, el presidente de la Cámara de Diputados Federico Otermín afirmó que “Buenos Aires no es inviable, lo que es inviable es la desigualdad”, en alusión crítica a los argumentos de Cambiemos. 

Desde el sector de los intendentes, la diputada Marisol Merquel, en tanto, también salió al cruce de las críticas de Juntos por el Cambio. “Este es un presupuesto sólido, que tiene como objetivo generar una reactivación económica luego de años de recesión. Con áreas como infraestructura, vialidad, vivienda, salud, educación, desarrollo a la comunidad y producción que aumentan su participación en el presupuesto de la provincia”. “El presupuesto contempla un plan de obras que propone una reactivación real. No solo en el crecimiento de la provincia, sino también en lo que significará un aumento concreto del empleo y en la actividad económica”, agregó la legisladora de la Sexta sección.

Fuente: Diario El Día de La Plata.

El título de esta nota es de Info Pigüé.

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