Piloto pigüense se suma a una legendaria categoría.

La década del 70 marcó al automovilismo en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, donde dos categorías crecieron con tanta fuerza que generaron una gran cantidad de adeptos, y que significó una cantera de grandes valores para el deporte motor en nuestro país. Las Cafeteras y Turismo Mar y Sierras brillaban por los diferentes circuitos de tierra compactada, acelerando también en algún autódromo como el “Juan Manuel Fangio” de Balcarce.

Oscar Castellano, “Johnny” De Benedictis, Juan Alberto Occhionero, Mariano Calamante, Oscar Erratchu, los hermanos Finocchio, Francisco Altuna, Juan Manuel Landa, Edgardo Lavari, Eduardo Marcos, Oscar Alaux y José Malisia, entre otros, escribieron páginas gloriosas en las mencionadas categorías.

Mar y Sierras sigue siendo aún un atractivo para muchos pilotos en el sudeste bonaerense y también para eximios preparadores del automovilismo nacional, quienes trabajan allí con los viejos motores varilleros del Turismo Carretera.

El bicampeón de Mar y Sierras “A”, Matías Baños, cuenta con la motorización Ford de “Johnny” Laboritto y terminó el 2019 con asesoría técnica de Daniel Uranga. El joven de General La Madrid es hijo de Hugo Baños, máximo campeón de Mar y Sierras con 7 títulos y que a mediados de los 90 llegó a incursionar en Turismo Carretera.

El bicampeón de Mar y Sierras “A”, Matías Baños, cuenta con la motorización Ford de “Johnny” Laboritto y terminó el 2019 con asesoría técnica de Daniel Uranga. El joven de General La Madrid es hijo de Hugo Baños, máximo campeón de Mar y Sierras con 7 títulos y que a mediados de los 90 llegó a incursionar en Turismo Carretera.

Sebastián López Islas, de Tandil, se sumará este año a Mar y Sierras llevando también un impulsor alistado en el exitoso taller de Dolores. Al igual que Enzo Garda, quien le adquirió un motor a Laboritto.

Fabián Acuña es otro de los reconocidos motoristas que trabaja en Mar y Sierras con diversos impulsores. El histórico tandilense fue campeón de TC del 40 en la temporada 1987, pasando de allí al Turismo Carretera.

Juan Stupiello prepara el motor de Manuel García, piloto de Benito Juárez. El motorista que trabaja en las diferentes categorías de la ACTC también es propietario de un auto de Mar y Sierras que está terminando de construir Walter “Chino” Waldbillig, unidad que no tiene piloto designado.

En Lobería, en el taller de la familia Castellano, se prepara el motor de Carlos Garmendia. Mientras que Oscar Mónaco, también loberense, cuenta con auto reacondicionado por Daniel “Chispa” Uranga.

Por su parte Gustavo “Charo” Álvarez, quien durante años estuvo ligado a Juan Antonio De Benedictis, también atiende diversas plantas impulsoras.

Walter Alifraco construyó para esta temporada un Mar y Sierras “A” que manejará José Ignacio Furch, llevando éste motor de Martín Costanzo.

Otro que habitualmente forma parte de Mar y Sierras es Emmanuel Pérez Bravo. El piloto de Huanguelén maneja un Chevrolet, compartiendo esta actividad con la que lleva adelante en el Turismo 4000 Argentino.

Por su parte Germán Pietranera, quien lidera el campeonato del Turismo 4000 Argentino, tiene previsto incursionar en la potente Mar y Sierras “A”. El piloto de San Justo pondrá en marcha un nuevo desafío en el automovilismo, con una máquina zonal que será elaborada en Tandil por el Javier Conforti Racing.

La rica historia de esta categoría se ve consolidada con un destacado presente, augurando un buen futuro una vez que se reanude la actividad del automovilismo en nuestro país.

Fuente: Campeones

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